domingo, 20 de septiembre de 2009

Zelaya



Hablando de metáforas…el escenario político a nivel mundial, está invadido por personajes, eventos, líderes, metáforas poderosas de los procesos políticos, económicos y sociales de un universo en cambio y transición. Nada nuevo bajo la luz del sol, porque el universo desde sus orígenes ha sido consecuente con su plan evolutivo, dando pie a nuevas expresiones con una infinita recursividad. Solamente tenemos que ver lo que actualmente está sucediendo en Europa…la energía, la vitalidad, la creatividad de todos esos países que tiempo atrás fueron destruídos por la locura de unos cuantos lunáticos desadaptados… Las metáforas son el lenguaje del universo que nos impactan por su significado …y cuando logramos entender ese lenguaje, podemos entonces colocarnos en la salida del caos, rompiendo con nuestra comodidad paradigmática. Hay una pregunta que siempre será la misma: ¿y qué es lo que en este momento está pasando?, ¿cúal es el significado de todo lo que está sucediendo en nuestros días…que va adoptando tantas formas y maneras, ante nuestros propios ojos?.

En Alemania por los años treinta, Hitler y sus seguidores, se impusieron a la fuerza, violando todos los principios éticos y de sana convivencia, porque todos los demás, los llamados a velar por la integridad de los procesos, fallaron en leer los procesos y se entregaron en alma y vida en manos de quienes llevarían a un gran país al desastre de los desastres a una guerra que dejó como saldo millones de pérdidas humanas y materiales. Pero la guerra fue una metáfora de lo que unos cuantos no quisieron ver, y de lo que otros aprovecharon hacer a un tan grande costo, algo que sirvió para descubrir nuevas alternativas y descubrir nuevos caminos, rompiendo con muchos de los esquemas equivocados que tenía Europa de su grandeza y tradiciones. Del caos total, surgió por obra y gracia de los procesos mismos un nuevo orden, una nueva Europa, un nuevo liderazgo. Lo mismo ha pasado en otros países… Después de la primera guerra mundial, Europa era lo que políticos y académicos y científicos en sus limitaciones, alcanzaban a entender… contenidos…Y una población ignorante, molesta y sin conciencia que se dejó enamorar por políticos y grupos económicos ignorantes permitiéndole a unos cuantos desalmados se instalasen como dueños absolutos. Los eventos y los personajes son las metáforas del cada día, que expresan con exactitud lo que pasa y lo que nos desgasta inútilmente, ofreciéndonos nuevas lecturas para saber a fondo a cerca de nuestro futuro.

Ahora el turno es de Latinoamérica. Estos son momentos de caos y momentos de cambio. Los cambios siguen exigiendo. Las metáforas abundan para guiarnos. Hasta hace poco podríamos estar pensando que la caja de Pandora se había abierto, y que las furias del averno se habían desatado con los mil demonios de la marginalidad y del mal gusto…de la intolerancia y de la mediocridad, del odio y del resentimiento… Y con la ignorancia, se nos instaló el prejuicio y la persecución …y la división y la polarización, creyendo que el mundo es plano, negándonos cuatro siglos de conocimiento, favoreciendo el capricho del caudillo autoritario que ostenta el poder, eligiendo a los más incompetentes, a los carentes de visión y a los que definitivamente carecen de conocimiento y más bien parecieran querernos llevar a un pasado de cavernas…

Las metáforas definen los procesos y señalan el camino. Basta pasar tres días en Europa o en EEUU y regresar al país de origen para tomar conciencia cúal es la pequeña gran diferencia. No es solo la historia que sigue siendo una maestra excepcional sino que hoy más que nunca Latinoamérica vive en el pasado… con la prédica de una nueva revolución, una nueva coartada para seguir en lo que siempre hemos estado en el subdesarrollo. Una independencia que promete que por fin va a liberar a todos los excluidos y pobres de la tierra, pero dejándolos exactamente donde siempre han estado: lo que se espera es que cambie una esclavitud por otra. Antes de estar proponiendo ninguna nueva revolución deberíamos todos hacer un examen de conciencia y ponernos claros con nosotros mismos , con lo que hacemos y dejamos de hacer por desidia o por ignorancia, asumiendo nuestra propia responsabilidad sin andar culpando a otros de nuestra corrupción, del mal gusto, de la ignorancia y falta de crecimiento. Somos países básicos, pero complejos, porque Latinoamérica somos todas las culturas del universo, que buscan su propia y única expresión. El problema crítico es de liderazgo, de quienes gobiernan y carecen de humildad porque no entienden los procesos que tienen que manejar. Para empezar todas las culturas, significan todos los pensamientos, tendencias, filosofías, valores, colores, conformando un verdadero pasticho que necesita orden y concierto. La inclusión no es por decreto, ni por la benevolencia del déspota, sino es un proceso educativo que aún no se ha iniciado. Pero no es a través del caudillismo y del autoritarismo, de la escasa ética y baja autoestima que vamos a poner orden en casa, sino en base a principios sólidos de ética y de justicia social y de aprecio de todos los seres humanos, no importa su origen, credo, ideología…para no replicar el modelo de los gendármenes necesarios de fracaso del pasado. No dudamos de las muchas buenas intenciones, y de las toneladas de sensibilidad y discursos románticos de unos cuanto líderes carismáticos hacia los desposeídos, hacia los excluídos y los marginados, pero todos sabemos que aún existe un largo camino entre el discurso y la acción, para poder ser genuinamente éticos, ecológicos y democráticos. Honduras, Nicaragua, Colombia, Venezuela, han sido unos cuantos ejemplos recientes, escenarios en los últimos meses donde se han dado cita los paradigmas del pasado, los mapas perversos de culturas sin conciencia, convocados quizás por el espíritu del caudillismo ancestral, o del Che Guevara, o del oportunismo castrista y todos los izquierdosos de oficio, buscando más que desarrollar una democracia para todos, posicionarse como líderes y dueños absolutos de los demás. A Tegucigalpa acudieron esos nuevos defensores de la democracia de otros países cuando en sus propios países la destruyen y la obstaculizan. No dudo que aún queden unos pocos demócratas de corazón mezclados con muchos usurpadores de poder, los que amenazan con adoctrinar a niños y adolescentes para convertirlos en pequeños clones, dentro de un modelo que nada tiene que ver con la democracia de procesos. Lamentablemente muchos de los que hablan de democracia y de los pobres, y de la justicia, y de los derechos son los más autoritarios y los menos comprometidos para que la pobreza desaparezca…para que la violencia desaparezca de nuestras casas y calles, con esos saldos en rojo de vidas humanas. Las cárceles están abarrotadas que si realmente estuviésemos en pleno ejercicio de la democracia, ya hubiéramos implementado acciones para corregir todas las violaciones de derechos humanos del preso y de su familia. Y si la pobreza va en aumento y si la violencia nos desangra es porque aun no existe la conciencia de los procesos de abandono y de maltrato que nos ha llevado a esta tragedia. Será que los políticos y los gobernantes no van a zonas peligrosas, carentes de servicio y seguridad…Alguien tendría que explicarnos de cúal democracia estamos hablando.

Otra metáfora poderosa son los políticos de oficio y los burócratas, directores de organismos internacionales, y gobernantes fracasados, cuidadores del puesto, de aquellos que atacan al imperio pero viven a su costa…a quienes les gusta vivir en Washington, Boston o New York…y consumir productos imperialistas, y desayunar en la gran manzana. ¿Qué pasaría si todos ellos perdiesen su canonjía en la ONU o en la OEA o en la Embajada o Consulado de su país?. Todos gozan y disfrutan de las cumbres y reuniones…de almuerzos, y beneficios y de la importancia que le dan los problemas ajenos que parecieran nunca tener respuestas. Así somos de incongruentes: los latinoamericanos en discursos, somos aventajados…en acciones, aun estamos en la cola. Y lo peor es que no existe ni un mea culpa, ni conciencia de nuestros males…porque nosotros seguimos sin ser responsables.

Por supuesto los que nacimos y hemos crecido en la democracia, sabemos que la democracia es un proyecto de conciencia y trascendencia ligado íntimamente a la autoestima, a la ecología y a la ética y hay que defenderla de quienes quieren utilizarla políticamente para ellos seguir gobernando sin credenciales. Zelaya es una metáfora, maltrecha pero confeccionada a la medida para representar a todos esos oportunistas que pretenden beneficios en rio revuelto, poniendo cara de yo no fui, sin tener cómo responder a las exigencias de un pueblo que se siente abandonado. Al comienzo logró que todos le brindaran respaldo al menos para no quedar mal ante los demás…pero hoy en día ya nadie sabe qué hacer con Zelaya. Por último lo han mandado a pasear por toda Latinoamérica…esperando que por algún lado suene la flauta por casualidad. La democracia en América Latina está en peligro…pero no por los muchos Zelayas, que abundan sino por los líderes que han aparecido en Argentina, en Venezuela, en Ecuador, en Nicaragua, en Colombia, en Perú, en Brasil. Y por lo que los no demócratas quieren usar la democracia como caballo de Troya para quedarse con el poder. Los políticos siguen adelante con su doble discurso, con su narcisismo patológico y su doble moral, y doble propósito…Los empresarios, banqueros, con su agenda oculta, su carencia de ética…y con la convicción defendida que todo es válido porque para ellos “el fin justifica los medios”. Y los militares esperando, violando los principios con los cuales se formaron. Nada de esto es nuevo, nada esto es democracia sino más de lo mismo. Hoy en día todo es dual y todo es relativo. La ética es situacional y responde a los intereses económicos de grupos, de partidos o de líderes de manera que si algo llegase a pasar ya todos están asegurados …y podrán tener una vejez tranquila en cualquier isla del Caribe o en cualquier ciudad del viejo mundo, donde tengan un amigo en el poder. Cuando un pueblo pierde la conciencia, y pierde la ética y su autoestima, terminará eligiendo a los menos competentes, y la democracia será una ideología vacía sin significado. Por obra y gracia de la marginalidad un dictador se puede convertir en un demócrata…un delincuente en un estadista y un grupo de violentos en un coro de ángeles que destruyen un país y conculcan los derechos de todos los que no están de acuerdo. Y los organismos internacionales, mirando en dirección contraria, discutiendo temas que a nadie interesan. Los burócratas, reposeros, los oportunistas con curriculums abultados, todos esos fenómenos que han aprendido a vivir de la política toda su vida, y necesitan permanecer en ella…seguirán yendo a cumbres inútiles, y aparecerán en todas las comisiones, para arreglar el mundo pero para nada porque ignoran los procesos y no saben leer las metáforas de los nuevos tiempos. Y los pueblos seguirán pasando hambre y mengua y seguirán existiendo los genocidios y los ecocidios y las cárceles abarrotadas de perseguidos políticos y los presos sin derecho a reclamos por las violaciones a sus derechos humanos y los más necesitados se hundirán más en su impotencia. Y ahora los gobernantes con el nuevo chip de quererse perpetuar en el poder, de ser reelegidos como imprescindibles, de concentrar todo el poder en su persona, de comprar seguidores, y votos con petróleo o con tecnología o contratos a futuro…de aprovecharse de la estupidez humana…de violar todas las normas éticas y morales impunemente.

Propongo una sesión de Ouija, con velas e incienso para convocar los espíritus de Allende o del Che Guevara, o de los antiguos caudillos incas y aztecas o cualquier otro guerrillero de buena nota, a ver qué nos presagian de lo que nos a suceder si no salimos de tantas mentiras. Managua fué una obra de teatro para rasgarse las vestiduras, y defender a ultranza a una democracia en la cual no creen o para posicionarse en las encuestas, o para seguir teniendo una oportunidad para atacar el imperialismo. Y todos acusando e insultando y escudándose detrás de la OEA a la cual hacia un mes atrás no podían aceptar…porque era una basura. Me imagino que ninguno cree de verdad que está salvando la democracia, sino más bien esperando el cheque, o la transferencia o la cuota de petróleo…en el intercambio con las caraotas…o piensan acaso que todos los demás que no somos ni oposición, ni pitiyankees, ni oligarcas, ni agentes de la CIA no somos ni siquiera medianamente inteligentes y no nos damos cuenta que todo es una comedia para sacarle provecho a una nueva mascarada. Tremendo negocio ese de traficar con la conciencia de los pueblos. Es posible que también hubiese unos cuantos como el profesor Chosmki que a pesar de sus años sueña con asistir a los funerales de la democracia y al nacimiento del nuevo imperio, aunque él viva y disfrute de lo que el imperio gringo le ha brindado generosamente. Y este señor ha venido a Venezuela para cerciorarse que ya la democracia al menos la verdadera, está a punto de morir…y él podría ser su sepulturero… Managua, Zelaya, Chomski y todos los que han desfilado son poderosas metáforas de lo que somos y seremos….los latinoamericanos.

¿Qué pasaría si se eliminan tantas cumbres, reuniones, y todo ese dinero lo dedican a aliviar la pobreza de todos nuestros pueblos…a construir nuevos hospitales para los pobres, creando nuevas oportunidades de desarrollo…?. Lo que se invirtió en Managua, en Bariloche, en Quito, en Cartagena…en los viajes internacionales de loos nuevos caudillos podrían significar unos cuantos millones de dólares…que sin duda aliviarían significativamente la pésima educación, salud, vivienda en muchos pueblos nuestros… Lo que ha quedado en evidencia ha sido que los políticos de uno y otro lado, tienen una capacidad infinita de engañarse a si mismos y de no hacer contacto con la realidad de sus pueblos…y pueden con sus rutinas habituales vivir del hambre de sus pueblos, porque siempre seguirán habiendo ignorantes de si mismos, incapaces de distinguir un camello de un insecto…. Todos mienten con desfachatez…y todos esperan que les creamos cuando nos hablan de cúanto han hecho por sus pueblos. Todos se creen indispensables…y no sé para qué quieren serlo porque después de todo nuestros pueblos siguen siendo más pobres, más abandonados…

El poder es una enfermedad que la sufren todos gobernantes y gobernados latinoamericanos… a todos les gusta el poder y las mieles del poder, y las oportunidades y las aclamaciones y las adulaciones y el mandar y el destruir al adversario. Y a eso lo seguiremos llamando democracia. Lo más doloroso es que la gente sencilla, desde sus carencias, sigue esperando por la promesa incumplida…y que el líder mesiánico el que habla su lenguaje los recuerde…pero el desánimo está en que nadie garantiza el desarrollo, quizás porque aun piensen mágicamente que detrás de estos ya viene la redención. La revolución nos garantiza que el “mar de la felicidad”, está ahí a la vuelta de la esquina…¿Para qué les han servido a sus pueblos Pastrana, Samper, Fidel Castro, Daniel Ortega, Hugo Chávez, Alan Garcia, Carlos Menen, Correa, los esposos Kischner, Futjimori, Montesinos, por solo hablar de unos cuantos, si aún esos pueblos siguen en la pobreza, en la ignorancia, en la violencia. Unos cuantos muy pocos, se salvan no porque sean mejores, sino porque han sido más manipuladores como el de Brasil que ha sabido darle su tajada a cada uno…y mantenerlos a todos contentos, quedando él como el líder. Qué desolación para América Latina, contar con tantos líderes de tan escasa visión, quienes no harán crecer a sus pueblos ni medio milímetro en los próximos cien años. Bolívar, Sucre, San Martin, O’Higgins, estarán revolcándose en sus tumbas con tremenda frustración encima…porque ¿qué hemos hecho con tantos bellos sueños? ¿de qué nos sirven tantas revoluciones, tantas guerras, tantas muertes, tantas frustraciones sino para ir a morir a la orilla…?. Necesitamos otra visión de lo que somos….otra manera de pensar para ubicarnos donde crezcamos, sin tener que entrar en guerra con nadie. Para ello tendríamos que comenzar por leer las metáforas de nuestro diario acontecer e intervenir sobre los procesos que somos. Los procesos son la verdad, que no se pueden intervenir con la ideología, ni con los dólares del petróleo, ni con los fusiles rusos, ni las armas chinas…ni con el sucio dinero imperialista porque la única manera de crecer es con la conciencia de lo que somos y queremos, y de nuestra responsabilidad en el trabajo que todos tenemos que hacer.

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