martes, 2 de junio de 2009

Valor Agregado

Todo tiene sentido y todo tiene un valor propio. Más cuando se trata de nuestras vidas, y de lo que hacemos con ella. La pregunta entonces será : ¿cúal es mi valor agregado?. La experiencia de vivir para muchos, se reduce a lo automático: nacer, vivir y morir para ser olvidados… atrapados en la negación o descalificación. La importancia de la vida, está en lo que cada uno quiera hacer con ella, buscándole sentido y valor a lo que hace. No importa quien sea, no importa que haga, ni de dónde venga ni a dónde vaya…todos podemos contribuir en crear un mundo mejor para la convivencia humana, para la paz, y para desarrollo sin exclusiones.

Tanto ir y venir…tanto agitarse contra los problemas del día a día…sin entender los significados de lo que nos sucede. La recomendación de Marco Aurelio, el primer emperador cristiano sigue vigente “ Todo emana de la providencia –y junto a ella está la necesidad- y todo contribuye al universo entero – del cual tú eres parte-“ . Vivir la vida, sin agregar valor, es terminar en el desgaste, perdiendo contacto con la dimensión de lo que significa vivir. Ser marginal es haber perdido el camino, para terminar al margen y excluido, esperando que alguien nos rescate… Lamentablemente así transcurre la cotidianidad para muchos: cuando la vida depende de las circunstancias, de los eventos, de algún líder autoproclamado. El peligro es caer en el vacío, donde ya no hay nadie a quien culpar, y terminamos víctimas de nosotros mismos.

Para ser marginal lo que hay que hacer es negarse a si mismo. Para salir de la marginalidad lo que ayuda es la conciencia de mi contribución y de mi valor agregado. Las calles y centros comerciales, están llenos de quienes perdieron su identidad y la buscan en medio de lo inútil, anestesiando el espíritu con diversidad de objetos inútiles. Las calles recogen los resentimientos y las carencias de quienes se han quedado sin intimidad y se protegen detrás de la protesta y el escándalo público. Muchos sentirán que su verdadero destino es tapar huecos, contaminar, llenar vacíos ajenos, con violencia y desplantes complicándose la vida sin necesidad. Quizás querramos seguir la tradición de los anárquicos que lo quieren destruir todo… sin construir su propio camino. La única manera de salir de la trampa de la existencia es volver a la conciencia de la vida y de mi valor agregado, de mi contribución. Vivimos para trascender y para dejar huella. Trascender es conciencia de mi importancia, y de mi significado…es contribuir con lo que soy, con lo que tengo, con lo que significo para que este mundo sea un mundo mejor. A nuestro alrededor vemos la pérdida de conciencia y de los valores, y hemos pasado de ser una persona única, digna, importante, a la irrelevancia de los que quieren hacer de la vida, un campo de batalla, donde no hay otra alternativa sino excluir al otro. ¿Qué hago para crear un contexto de vida, que me permita ser cada día más persona, más congruente, más humano…y para que el otro lo sea igualmente?. Si nací para agregar valor, entonces necesito ponerle corazón, amor, cariño, pasión a todo lo que haga y esa será mi contribución para que todos podamos disfrutar de un mundo con más armonía. Hacer que mi vida tenga sentido, le dará sentido a todo cuanto me rodea: pareja, familia, trabajo, comunidad. Mi ecología personal me permitirá entrar sin miedos en los laberintos del desarrollo. Vivir satisfecho es una decisión de corto alcance. Tener más y poder más … es el síntoma de los que probablemente morirán sin haber vivido. Acaparar es la actitud de los que no han entendido que la vida es apenas un episodio de algo mucho más trascendental. Lo que nos queda es el desprendimiento de lo que nos impide realizar nuestros propios sueños. La vida ni es un concurso, ni una competencia, ni mucho menos una contienda…donde lo que busco es ganarle al otro…derrotar al otro, eliminar al otro…porque eliminando al otro, estoy eliminando partes mías que son importantes. Agrega valor el sabio, el que entiende que la vida son las oportunidades del cada día. Y la felicidad es el resultado de haber agregado valor en lo que hago, especialmente en mis contactos con otros: siendo tolerante y compasivo, encontrándole sentido a los misterios de la vida, a sus vaivenes, a sus momentos de gloria y de fracaso, descubriendo que la trascendencia es trascender es el comienzo de la plenitud.

Agregar valor es tener CONCIENCIA… el tránsito de la oscuridad a la claridad, de la sombra a la luz… de lo indefinido a lo definido, de lo invisible a lo visible, de lo abstracto a lo concreto, lo que da forma e identidad, sentido y valor agregado.

Agregar valor es tener CONCIENCIA, el principio que organiza y convierte el caos en orden, el orden en armonía y en equilibrio con dirección y sentido.

Agregar valor es tener CONCIENCIA, la fuerza que hace que cada organismo animado o inanimado, tenga su propia razón de ser y de existir y llegue a su propia definición.

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